Tos crónica

Aviso de traducción: Este folleto ha sido traducido automáticamente del inglés. Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la precisión clínica, las traducciones automáticas pueden contener errores o matices. Para decisiones clínicas, consulte a un médico.
Descargo de responsabilidad: Este folleto proporciona información general y está destinado únicamente a fines educativos. No debe utilizarse como sustituto del asesoramiento, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Busque siempre el consejo de un profesional de la salud calificado para cualquier inquietud sobre la salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento.
Este folleto puede contener enlaces a sitios web o recursos externos (por ejemplo, YouTube) con fines de demostración; sin embargo, estos enlaces se proporcionan solo con fines informativos. Clinicol.co.uk no está afiliado, no respalda y no es responsable del contenido, la precisión o el cumplimiento de los derechos de autor de estas fuentes externas. El uso de estos enlaces externos es bajo su propio criterio y riesgo.
Síntomas y Causas
Una tos crónica se define como una tos que dura ocho semanas o más. A menudo se describe como una tos seca, irritante o con cosquilleo, aunque algunas personas pueden producir flema (moco). La tos puede ser desencadenada por varios

factores, incluyendo:
- Hablar o reír
- Cambios de temperatura
- Exposición a ciertos olores o humos
- Ejercicio físico
- Sequedad
Varias afecciones subyacentes pueden causar una tos crónica:
- Goteo posnasal: El exceso de mucosidad de la nariz o los senos paranasales gotea por la parte posterior de la garganta, causando irritación y la necesidad de toser.
- Reflujo ácido: El ácido estomacal regresa al esófago (conducto alimentario) y puede irritar las cuerdas vocales, provocando tos.
- Asma: La tos puede ser un síntoma de asma, especialmente cuando es provocada por aire frío, alérgenos o irritantes.
- Infecciones: La tos puede persistir durante semanas después de una infección respiratoria, como un resfriado o una gripe, incluso después de que otros síntomas hayan desaparecido.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, en particular los inhibidores de la ECA utilizados para tratar la presión arterial alta, pueden causar tos crónica como efecto secundario.
- Bronquitis crónica: Afección a largo plazo que inflama las vías respiratorias.
- Otras causas menos comunes: Estas incluyen bronquiectasias, cáncer de pulmón y otras afecciones pulmonares.
Diagnóstico e Investigaciones
Diagnosticar una tos crónica implica encontrar la causa subyacente. Un médico típicamente:
- Realizar una historia clínica detallada: Esto incluye preguntar sobre sus síntomas, cuánto tiempo ha tenido la tos, cualquier otra afección médica, los medicamentos que está tomando y los factores de estilo de vida (por ejemplo, fumar).
- Realizar un examen físico: Esto puede implicar escuchar su pecho con un estetoscopio, examinar su garganta y revisar su nariz y senos paranasales.
- Solicitar investigaciones (si es necesario): Dependiendo de la causa sospechada, se pueden solicitar las siguientes pruebas:
- Radiografía de tórax: Para detectar problemas pulmonares.
- Espirometría: Una prueba de respiración para evaluar la función pulmonar, especialmente útil para diagnosticar el asma.
- Monitorización del flujo espiratorio máximo: Una prueba sencilla en la que se sopla en un dispositivo para medir la rapidez con la que se puede exhalar; a menudo se utiliza para monitorizar el asma.
- Pruebas de alergia: Para identificar posibles alérgenos que puedan estar desencadenando la tos.
- Monitorización del pH o endoscopia: Si se sospecha de reflujo ácido, estas pruebas pueden medir la cantidad de ácido en el esófago.
- Tomografía computarizada (TC) de los senos paranasales: Para detectar sinusitis crónica.
- Broncoscopia: Se inserta un tubo delgado y flexible con una cámara en las vías respiratorias para visualizarlas directamente; esto es menos común.
- Evaluación de la deglución: Si hay preocupaciones sobre la aspiración (alimentos o líquidos que entran en los pulmones).
Manejo y Tratamiento
El manejo de la tos crónica se centra en dos aspectos principales:
- Tratar la causa subyacente.
- Suprimir la tos en sí.
Tratamiento de la Causa Subyacente
El tratamiento específico dependerá de la causa subyacente identificada:
Goteo postnasal:
- Sprays nasales salinos: Disponibles sin receta (OTC), estos ayudan a enjuagar los conductos nasales y a fluidificar la mucosidad.
- Sprays nasales descongestionantes: (p. ej., oximetazolina) Disponibles sin receta, pero solo deben usarse por un corto tiempo (3-5 días) para evitar la congestión de rebote.
- Antihistamínicos: (p. ej., cetirizina, loratadina) Disponibles sin receta, estos pueden ayudar si las alergias están contribuyendo al goteo posnasal.
- Sprays nasales con esteroides: (p. ej., fluticasona, mometasona) Disponibles sin receta o con receta médica, estos reducen la inflamación en los conductos nasales.
Reflujo ácido:

- Cambios en el estilo de vida: Evitar alimentos desencadenantes (p. ej., alimentos picantes, cafeína, alcohol), comer comidas más pequeñas, no acostarse durante 2-3 horas después de comer y elevar la cabecera de la cama.
- Antiácidos: (p. ej., Gaviscon, Rennie) Disponibles sin receta, estos neutralizan el ácido estomacal.
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): (p. ej., esomeprazol, lansoprazol) Disponibles sin receta en dosis más bajas y con receta médica en dosis más altas, estos reducen la producción de ácido en el estómago.
- Bloqueadores de receptores H2: (p. ej., famotidina) Disponibles sin receta y con receta médica, estos también reducen la producción de ácido.
Asma:
- Corticosteroides inhalados: (p. ej., beclometasona, budesonida) Estos son medicamentos recetados que reducen la inflamación en las vías respiratorias.

- Broncodilatadores: (p. ej., salbutamol) Son medicamentos recetados que relajan los músculos alrededor de las vías respiratorias, facilitando la respiración. Pueden ser de acción corta (para un alivio rápido) o de acción prolongada (para un control continuo).
- Inhaladores combinados: Contienen tanto un corticosteroide como un broncodilatador de acción prolongada.
Infecciones:
- La mayoría de las toses post-infecciosas se resolverán por sí solas, pero se pueden usar antitusivos para aliviar los síntomas. Si hay una infección bacteriana, se pueden recetar antibióticos.
Medicamentos:
- Si se sospecha que un medicamento está causando la tos, el médico puede considerar cambiar el medicamento o ajustar la dosis.
Técnicas de Supresión de la Tos
Estas técnicas pueden ayudar a reducir la frecuencia y la gravedad de la tos, especialmente en casos de tos seca e irritante.

1. El Ejercicio para Detener la Tos:
Esta técnica, basada en el trabajo del Dr. Konstantin Buteyko, tiene como objetivo reducir la hipersensibilidad del reflejo de la tos.
- Al primer signo de cosquilleo o ganas de toser, cúbrase la boca con la mano.
- Trague una vez.
- Respire suavemente hacia adentro y hacia afuera por la nariz. Si es posible, tápese la nariz.
- Contenga la respiración durante 5-10 segundos.
- Suelte la nariz (si la tenía tapada) pero mantenga la mano sobre la boca.
- Respire suave y lentamente por la nariz durante 30 segundos, resistiendo las ganas de toser.
- Respire normalmente hacia adentro y hacia afuera.
- Repita el proceso hasta que el cosquilleo disminuya.
2. Control de la respiración:
- Respiración nasal: Respire por la nariz tanto como sea posible, especialmente en reposo y durante actividades ligeras. Esto ayuda a calentar, humedecer y filtrar el aire, reduciendo la irritación de las vías respiratorias.
- Respiración diafragmática: Practique una respiración suave, "abdominal", donde su abdomen sube y baja con cada respiración, en lugar de su pecho. Esto promueve la relajación y reduce las ganas de toser.
- Patrón de respiración controlado: Procure una frecuencia respiratoria lenta y rítmica de 10-15 respiraciones por minuto en reposo.
3. Hidratación:
- Beba muchos líquidos: Procure beber al menos dos litros de agua al día (a menos que tenga una condición médica que requiera restricción de líquidos). Esto ayuda a mantener las vías respiratorias húmedas y a diluir la mucosidad.
- Beba sorbos de agua con frecuencia: Lleve una botella de agua y beba pequeños sorbos durante todo el día.
4. Otras técnicas:
- Tragar: Trague en lugar de toser siempre que sea posible.
- Caramelos duros/pastillas para la garganta: Chupar caramelos duros (evitando los de sabor a mentol) o pastillas para la garganta puede ayudar a calmar la garganta y reducir la necesidad de toser.
- Alternativas para aclarar la garganta: En lugar de aclararse la garganta con fuerza, intente un "huff" (una exhalación forzada) o un trago fuerte.
- Humidificador: Usar un humidificador, especialmente por la noche, puede añadir humedad al aire y reducir la irritación de la garganta.
- Evitar irritantes: Minimice la exposición al humo, polvo, vapores y otros irritantes que pueden desencadenar la tos.
5. Manejo de la tos productiva (tos húmeda): Si tiene tos productiva o húmeda, los siguientes ejercicios de respiración pueden ayudar a eliminar la flema.
- Control de la respiración: 20-30 segundos.
- Respiración profunda: Inhale de forma constante y prolongada por la nariz. Mantenga la respiración durante unos segundos. Expulse el aire por la boca completamente, como un suspiro. Repita 5 veces.
- Control de la respiración: 20-30 segundos.
- Respiración profunda: Inhale de forma constante y prolongada por la nariz. Mantenga la respiración durante unos segundos. Expulse el aire por la boca completamente, como un suspiro. Repita 5 veces.
- Control de la respiración: 20-30 segundos.
- Respiración profunda: Inhale de forma constante y prolongada por la nariz. Mantenga la respiración durante unos segundos. Expulse el aire por la boca completamente, como un suspiro. Repita 5 veces.
- Control de la respiración: 20-30 segundos.
- Respiración forzada (huffing) seguida de tos: La respiración forzada (huffing) es una técnica para movilizar la mucosidad.
- Control de la respiración: 20-30 segundos.
Nota importante: Si su tos empeora, produce mucosidad de color o sospecha una infección pulmonar, suspenda estos ejercicios y busque asesoramiento médico.
Prevención
Aunque no todas las toses crónicas son prevenibles, algunas medidas pueden reducir su riesgo:
- Evite fumar y la exposición al humo de segunda mano: Este es el cambio más importante que pueden hacer los fumadores y aquellos expuestos al humo de segunda mano.
- Controle las afecciones subyacentes: Reciba tratamiento para afecciones como alergias, asma y reflujo ácido.
- Practique una buena higiene: Lávese las manos con frecuencia para prevenir infecciones respiratorias.
- Manténgase hidratado.
- Evite los desencadenantes conocidos: Si sabe que ciertas sustancias o situaciones desencadenan su tos, intente evitarlas.
- Revise los medicamentos: Hable con su médico sobre cualquier medicamento que esté tomando para ver si podrían estar contribuyendo a su tos.
Pronóstico
El pronóstico de la tos crónica depende de la causa subyacente. Muchos casos pueden manejarse eficazmente con el tratamiento adecuado y técnicas de supresión de la tos. Sin embargo, es importante trabajar en estrecha colaboración con un médico para identificar la causa y desarrollar un plan de tratamiento personalizado. Con un esfuerzo y práctica constantes, la mayoría de las personas pueden reducir significativamente su tos y mejorar su calidad de vida.
Need Expert Advice?
Book a consultation with Mr Ahmad Hariri to discuss your symptoms and treatment options.
Book a Consultation