ClinicOl Logo
Back

Epistaxis

Clinic Logo
Reviewed by Mr Ahmad A. Hariri - Consultant ENT, Head & Neck and Thyroid Surgeon.

Contenido

Descripción general



Las hemorragias nasales, también conocidas como epistaxis, son muy comunes y pueden resultar bastante alarmantes, pero por lo general no son graves. Ocurren cuando un vaso sanguíneo dentro de la nariz se rompe y sangra. La mayoría de las hemorragias nasales pueden tratarse en casa con primeros auxilios básicos. Sin embargo, algunas hemorragias nasales pueden requerir atención médica, especialmente si son abundantes, prolongadas o recurrentes. Este folleto le proporcionará la información necesaria sobre cómo tratar las hemorragias nasales de manera eficaz.


Síntomas y causas


¿Qué aspecto tiene una hemorragia nasal? El síntoma principal de una hemorragia nasal es, por supuesto, el sangrado por uno o ambos orificios nasales. La sangre puede ser un goteo leve o un flujo más abundante. La sangre también puede bajar por la parte posterior de la garganta, lo que a veces puede provocar náuseas. La mayoría de las hemorragias nasales se originan en la parte frontal de la nariz, en una zona llamada área de Little. Esta zona contiene una alta concentración de pequeños vasos sanguíneos que están cerca de la superficie y, por lo tanto, son más propensos a sufrir daños y sangrar.

 ¿Qué causa las hemorragias nasales?

Muchas cosas pueden desencadenar una hemorragia nasal. A veces, puede no haber una razón aparente, pero algunas causas comunes incluyen:


  • Membranas nasales secas: El aire seco puede hacer que el revestimiento de la nariz sea más frágil y susceptible a sangrar. Esto es común en hogares con calefacción central o durante el invierno.
  • Hurgarse la nariz: Esta es una causa común, especialmente en niños, ya que puede dañar fácilmente los delicados vasos sanguíneos de la nariz.
  • Resfriados y alergias: Afecciones como el resfriado común, la fiebre del heno o la sinusitis pueden causar inflamación e irritación en los conductos nasales, haciéndolos más propensos a sangrar.
  • Sonarse la nariz: La fuerza al sonarse la nariz puede causar la ruptura de pequeños vasos sanguíneos.
  • Lesiones menores: Cualquier golpe o impacto en la nariz puede causar una hemorragia nasal.
  • Presión arterial alta (hipertensión): Aunque la presión arterial alta no causa hemorragias nasales directamente, puede hacer que sean más difíciles de detener.
  • Medicamentos anticoagulantes (diluyentes de la sangre): Medicamentos como la aspirina, warfarina, rivaroxabán, apixabán y clopidogrel, que previenen los coágulos sanguíneos, pueden aumentar el riesgo y la duración de las hemorragias nasales.
  • Alcohol: Beber demasiado alcohol puede afectar la capacidad de coagulación de la sangre.
  • Estrés: El estrés físico o emocional puede influir.
  • Consumo de cocaína: puede irritar y dañar el revestimiento nasal.

Es importante señalar que las hemorragias nasales pueden ocurrir en cualquier momento y, a veces, puede que no haya una razón evidente para ellas.

Diagnóstico y estudios

En la mayoría de los casos, el diagnóstico se puede realizar simplemente a partir de su historial clínico y el examen de su nariz. Si las hemorragias nasales son persistentes y no se detienen, o si tiene otras preocupaciones médicas, es posible que realicemos estudios adicionales. Estos pueden incluir:


  • Historial médico: Le preguntaremos sobre sus antecedentes médicos, los medicamentos que toma y su estilo de vida.
  • Examen físico: Se le examinará la nariz, la garganta y la zona de la cabeza y el cuello. También le controlaremos la presión arterial.
  • Análisis de sangre: Es posible que se realicen análisis de sangre para comprobar su recuento sanguíneo y la capacidad de coagulación de su sangre. Esto es especialmente útil en pacientes que toman medicamentos anticoagulantes.
  • Endoscopia: Si el sangrado no cesa, es posible que se utilice una cámara flexible y delgada (endoscopio) para examinar el interior de su nariz y encontrar el origen del sangrado.


Manejo y tratamiento



Primeros auxilios para hemorragias nasales simples

La mayoría de las hemorragias nasales pueden tratarse en casa. Si tiene una hemorragia nasal, siga estos pasos:

  1. Mantenga la calma: Intente no entrar en pánico. Las hemorragias nasales generalmente no son graves y la ansiedad puede empeorarlas.
  2. Siéntese erguido: Siéntese derecho e inclínese ligeramente hacia adelante. Esto ayuda a reducir el flujo de sangre hacia la nariz.
  3. Presione su nariz: Use su dedo pulgar e índice para presionar firmemente la parte blanda de su nariz, justo debajo de la parte ósea. Asegúrese de cerrar bien los orificios nasales.
  4. Aplique presión: Mantenga una presión firme durante 15 a 20 minutos sin soltar. No retire los dedos para comprobar si el sangrado se ha detenido, ya que esto podría reiniciarlo. La presión sostenida ayudará a que la sangre se coagule.
  5. Respire por la boca: Mientras presiona su nariz, respire a través de la boca.
  6. Compresa fría: Aplicar una compresa fría o una bolsa de hielo en el puente de la nariz puede ayudar a contraer los vasos sanguíneos y reducir el sangrado.
  7. Evite tragar sangre: Si algo de sangre llega a su garganta, escúpala en un recipiente o pañuelo, ya que tragar sangre puede hacer que se sienta mal.

 Una vez que el sangrado se detenga, es muy importante evitar lo siguiente durante los próximos días:



  • Hurgarse o sonarse la nariz:  Evite tocarse o sonarse la nariz con fuerza durante al menos 24 horas, ya que esto puede desprender el coágulo y provocar más sangrado.
  • Actividades extenuantes: Absténgase de levantar objetos pesados, realizar ejercicio extenuante o cualquier actividad que aumente la presión arterial.
  • Baños calientes: Evite los baños y duchas calientes, ya que esto puede aumentar las probabilidades de sangrado.
  • Alcohol y tabaco: Limite o evite el alcohol y el tabaco, ya que pueden dificultar el proceso de curación y aumentar el riesgo de nuevos sangrados nasales.

Cuándo buscar ayuda médica

Si su sangrado nasal no se detiene después de 20 minutos de aplicar presión directa, o si es abundante, es importante buscar atención médica. Otras razones para buscar ayuda médica incluyen:


  • Si su sangrado nasal es abundante.
  • Si se siente mareado, aturdido o siente que se va a desmayar.
  • Si traga grandes cantidades de sangre y siente náuseas.
  • Si el sangrado nasal ocurre después de una lesión en la cabeza.
  • Si está tomando medicamentos anticoagulantes.
  • Si padece un trastorno hemorrágico.
  • Si el sangrado proviene de la parte posterior de la nariz (sangrado posterior).

Tratamientos médicos para el sangrado nasal

Si los primeros auxilios básicos no funcionan, o si su sangrado nasal es grave, existen varios tratamientos médicos que su médico podría utilizar para detener el sangrado:


  • Cauterización (quemado): Este es un procedimiento utilizado para sellar el vaso sanguíneo que sangra. Puede utilizarse después de que el sangrado haya disminuido. Se aplica una sustancia química llamada nitrato de plata en el punto de sangrado. Es posible que se adormezca la zona con un aerosol anestésico local. El nitrato de plata puede causar una mancha oscura temporal en la piel que se puede limpiar.
  • Taponamiento nasal: Si la cauterización no es adecuada, podemos utilizar un taponamiento nasal. Esto implica insertar una gasa o una esponja especial en la nariz para aplicar presión en la zona del sangrado. Puede resultar un poco incómodo y es posible que deba permanecer en el hospital hasta que se retire el taponamiento en uno o dos días. Si usted toma medicamentos anticoagulantes, a menudo se necesita este tratamiento. Otra forma de taponamiento nasal implica el uso de un dispositivo inflable especial para ejercer presión sobre el punto de sangrado. Una vez que se retire el tapón, podemos aconsejarle sobre cómo continuar con su medicación anticoagulante.
  • Floseal: Este es un agente hemostático (que detiene el sangrado) espumoso y disoluble que se puede insertar en la nariz para detener el sangrado. Es seguro y eficaz, y si funciona, es posible que le permitamos ir a casa una vez que el sangrado se detenga.
  • Medicamentos: En casos graves, es posible que necesite líquidos intravenosos, hierro o transfusiones de sangre si la pérdida de sangre ha sido significativa.
  • Cirugía: Si ninguno de estos métodos funciona, puede ser necesaria una operación para cerrar (ligar) el vaso sanguíneo que sangra. Otra opción quirúrgica se llama embolización, donde el vaso sanguíneo se bloquea utilizando un pegamento especial.

Medicamentos

En algunos casos, podríamos recetar algunos medicamentos:


  • Crema Naseptin: Es una crema antiséptica que contiene clorhexidina y neomicina. Se utiliza para tratar infecciones y prevenir hemorragias nasales relacionadas con la formación de costras. Aplique una cantidad de crema del tamaño de un guisante dentro de las fosas nasales tres veces al día durante unas semanas. Esta crema requiere receta médica, por lo que deberá consultarlo con su médico de cabecera. Por favor, infórmenos si es alérgico al cacahuete (maní) o a la soja, ya que Naseptin puede contener aceite de cacahuete.
  • Crema Bactroban: Como alternativa similar a Naseptin, Bactroban no contiene aceite de cacahuete. También es una crema antiséptica utilizada para tratar infecciones y prevenir hemorragias nasales relacionadas con la formación de costras. Necesitará una receta de su médico de cabecera para esta crema. Aplíquela tres veces al día durante unas semanas.

Prevención

Para ayudar a prevenir las hemorragias nasales, puede seguir estos consejos:


  • Mantenga sus conductos nasales hidratados:
    • Utilice un aerosol o gel nasal salino con regularidad, especialmente durante el clima seco o cuando esté en interiores con calefacción central.
    • Utilice un humidificador, especialmente durante la noche, para añadir humedad al aire.
  • Evite irritar su nariz:
    • No se introduzca los dedos en la nariz e intente abandonar este hábito.
    • Evite sonarse la nariz con fuerza.
  • Trate las afecciones nasales: Reciba tratamiento inmediato para resfriados, alergias y sinusitis para prevenir hemorragias nasales. Hable con su médico de cabecera sobre el control de su fiebre del heno con antihistamínicos o aerosoles nasales.
  • Controle la presión arterial: Si tiene presión arterial alta, asegúrese de seguir los consejos de su médico para mantenerla bajo control.
  • Revise los medicamentos: Hable con su médico sobre cualquier medicamento anticoagulante y si es necesario realizar algún ajuste.
  • Evite fumar: Fumar resecará sus fosas nasales.
  • Evite actividades extenuantes: Cuando tenga una hemorragia nasal, intente limitar los esfuerzos físicos.
  • Evite comidas y bebidas muy calientes: Intente que sus comidas y bebidas estén templadas.
  • Evite los baños muy calientes: Intente evitar los baños con mucho vapor.


Perspectivas / Pronóstico

La mayoría de las hemorragias nasales son leves y se pueden controlar fácilmente en casa. Sin embargo, las hemorragias nasales recurrentes o graves pueden ser molestas y requieren una investigación más exhaustiva por parte de un otorrinolaringólogo. Con el tratamiento adecuado y las medidas preventivas, puede controlar sus hemorragias nasales de manera eficaz. Si observa que tiene hemorragias nasales recurrentes, o si los consejos de este folleto no le ayudan, consulte a su médico de cabecera para que pueda ser derivado a un otorrinolaringólogo si fuera necesario.

Need Expert Advice?

Book a consultation with Mr Ahmad Hariri to discuss your symptoms and treatment options.

Book a Consultation
    Care ProductsBook Appointment
    Epistaxis: Causas y Tratamiento | Guía Médica | ClinicOl | ClinicOl - ENT Surgeon London