Epistaxis

Aviso de traducción: Este folleto ha sido traducido automáticamente del inglés. Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la precisión clínica, las traducciones automáticas pueden contener errores o matices. Para decisiones clínicas, consulte a un médico.
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Información general

Las hemorragias nasales, también conocidas como epistaxis, son muy comunes y pueden ser bastante alarmantes, pero generalmente no son graves. Ocurren cuando un vaso sanguíneo dentro de la nariz se rompe y sangra. La mayoría de las hemorragias nasales se pueden manejar en casa con primeros auxilios sencillos. Sin embargo, algunas hemorragias nasales pueden requerir atención médica, especialmente si son intensas, prolongadas o recurrentes. Este folleto le proporcionará la información necesaria sobre cómo manejar las hemorragias nasales de manera efectiva.
Síntomas y causas
¿Cómo se manifiesta una hemorragia nasal? El síntoma principal de una hemorragia nasal es, por supuesto, el sangrado de una o ambas fosas nasales. La sangre puede ser un goteo ligero o un flujo más abundante. La sangre también puede bajar por la parte posterior de la garganta, lo que a veces puede provocar una ligera sensación de malestar. La mayoría de las hemorragias nasales se originan en la parte frontal de la nariz, en un área llamada área de Little. Esta área contiene una alta concentración de pequeños vasos sanguíneos que están cerca de la superficie y, por lo tanto, son más propensos a sufrir daños y sangrado.
¿Qué causa las hemorragias nasales?
Muchas cosas pueden desencadenar una hemorragia nasal. A veces, puede no haber una razón aparente, pero algunas causas comunes incluyen:
- Membranas nasales secas: El aire seco puede hacer que el revestimiento de la nariz sea más frágil y susceptible al sangrado. Esto es común en hogares con calefacción central o durante el invierno.
- Hurgarse la nariz: Esta es una causa común, especialmente en niños, ya que puede dañar fácilmente los delicados vasos sanguíneos de la nariz.
- Resfriados y alergias: Afecciones como el resfriado común, la fiebre del heno o la sinusitis pueden causar inflamación e irritación en los conductos nasales, haciéndolos más propensos al sangrado.
- Sonarse la nariz: La fuerza al sonarse la nariz puede provocar la ruptura de pequeños vasos sanguíneos.
- Lesiones menores: Cualquier golpe o impacto en la nariz puede causar una hemorragia nasal.
- Presión arterial alta (hipertensión): Aunque la presión arterial alta no causa directamente las hemorragias nasales, puede hacer que sean más difíciles de detener.
- Medicamentos anticoagulantes (anticoagulantes): Medicamentos como la aspirina, la warfarina, el rivaroxabán, el apixabán y el clopidogrel, que previenen los coágulos sanguíneos, pueden aumentar el riesgo y la duración de las hemorragias nasales.
- Alcohol: Beber demasiado alcohol puede afectar la capacidad de la sangre para coagularse correctamente.
- Estrés: El estrés físico o emocional puede influir.
- Uso de cocaína: puede irritar y dañar el revestimiento nasal.
Es importante tener en cuenta que las hemorragias nasales pueden ocurrir en cualquier momento y, a veces, puede no haber una razón obvia para ellas.
Diagnóstico e investigaciones
En la mayoría de los casos, el diagnóstico se puede realizar solo a partir de su historial y un examen de la nariz. Si las hemorragias nasales son persistentes y no se detienen o si tiene otras preocupaciones médicas, podemos realizar investigaciones adicionales. Estas pueden incluir:
- Historial médico: Le preguntaremos sobre sus antecedentes médicos, cualquier medicamento que esté tomando y su estilo de vida.
- Examen físico: Se examinarán su nariz, garganta y el área de la cabeza y el cuello. También revisaremos su presión arterial.
- Análisis de sangre: Se pueden realizar análisis de sangre para verificar su recuento sanguíneo y la capacidad de coagulación de su sangre. Esto es especialmente útil en pacientes que toman medicamentos anticoagulantes.
- Endoscopia: Si el sangrado no se detiene, se puede utilizar una cámara delgada y flexible (endoscopio) para examinar el interior de la nariz y encontrar el origen del sangrado.
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