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Adenoidectomía

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Reviewed by Mr Ahmad A. Hariri - Consultant ENT, Head & Neck and Thyroid Surgeon.

Contenido

¿Qué es una adenoidectomía?


La adenoidectomía es un procedimiento quirúrgico común que se realiza con mayor frecuencia en niños, aunque ocasionalmente también en adultos. Consiste en la extirpación de las adenoides, que son unas glándulas pequeñas situadas en la parte alta de la faringe, detrás de la nariz y por encima del paladar. Estas glándulas forman parte del sistema inmunológico y ayudan a combatir los gérmenes, especialmente en los niños pequeños. Sin embargo, generalmente no se consideran esenciales después de los tres años de edad, ya que su función inmunológica disminuye y otras partes del sistema inmunitario asumen su labor.

A veces, las adenoides pueden agrandarse, lo que provoca diversos problemas de salud. La operación se lleva a cabo bajo anestesia general, lo que significa que usted o su hijo estarán completamente dormidos y no sentirán ningún dolor durante el procedimiento. El cirujano accede a las adenoides a través de la boca, por lo que no hay cortes ni cicatrices externas. El tejido adenoideo puede extraerse mediante diferentes técnicas, como el corte cuidadoso con un instrumento afilado llamado cureta, o mediante el uso de herramientas especiales que aplican calor o energía de radiofrecuencia. Una técnica moderna común se denomina adenoidectomía por succión y diatermia, la cual utiliza una corriente eléctrica para generar calor, ayudando a vaporizar las adenoides y minimizar el sangrado. A veces, se pueden utilizar puntos de sutura absorbibles para ayudar a controlar cualquier hemorragia.

Este procedimiento suele realizarse en régimen de cirugía ambulatoria, lo que significa que usted o su hijo generalmente pueden regresar a casa el mismo día de la operación. La adenoidectomía puede realizarse sola o combinada con otros procedimientos, como la extirpación de las amígdalas (amigdalectomía), la inserción de pequeños tubos en los tímpanos (tubos de ventilación o drenajes) o la cauterización del interior de la nariz.

¿Por qué podría necesitar una adenoidectomía?

La adenoidectomía se recomienda cuando las adenoides agrandadas causan problemas de salud significativos que no han mejorado con otros tratamientos. Aunque las adenoides tienden a reducir su tamaño de forma natural a medida que los niños crecen, la cirugía suele reservarse para los casos más graves o crónicos. Estas son las razones principales por las que se podría considerar este procedimiento:

  • Dificultad para respirar por la nariz: Las adenoides agrandadas pueden bloquear las fosas nasales, lo que dificulta la respiración por la nariz. Esto a menudo conduce a la respiración bucal, especialmente durante la noche, y puede causar ronquidos fuertes o sueño interrumpido.
  • Apnea obstructiva del sueño (AOS) o trastornos respiratorios durante el sueño: En casos más graves, la obstrucción puede causar pausas en la respiración durante el sueño, conocidas como apnea obstructiva del sueño. Esto puede afectar significativamente la calidad del sueño y la salud general. La adenoidectomía, a menudo combinada con una amigdalectomía, es un tratamiento común para esto en niños.
  • Otitis media serosa (o con efusión): Las adenoides se encuentran cerca de las trompas de Eustaquio, que conectan el oído medio con la parte posterior de la nariz. Cuando las adenoides están agrandadas, pueden bloquear estos conductos, impidiendo el drenaje y la ventilación adecuados del oído medio. Esto puede provocar una acumulación de líquido, conocida como otitis media serosa, lo que causa problemas auditivos. Aunque los tubos de timpanostomía (diábolos) son el tratamiento principal para la otitis media serosa, se puede considerar una adenoidectomía junto con la inserción de los tubos si también existen síntomas persistentes y frecuentes de obstrucción nasal, o si es necesario volver a insertar los tubos debido a la recurrencia de la otitis media serosa. Esto puede ayudar a reducir la persistencia de la afección y prevenir su recurrencia, así como disminuir la frecuencia de resfriados e infecciones sinusales.
  • Infecciones de oído frecuentes (otitis media aguda recurrente): Al afectar las trompas de Eustaquio, las adenoides agrandadas también pueden contribuir a infecciones de oído agudas recurrentes. En estos casos, se podría realizar una adenoidectomía junto con la cirugía de colocación de tubos de timpanostomía.
  • Rinosinusitis crónica: Se trata de una inflamación prolongada de la nariz y los senos paranasales. En los niños, las adenoides agrandadas pueden contribuir a esta afección, y su extirpación puede ayudar a aliviar los síntomas.
  • Preparación para cirugía del habla: En algunas situaciones específicas, se podría realizar una adenoidectomía como parte de la preparación para otras cirugías relacionadas con el habla.

Antes de considerar la cirugía, su médico analizará enfoques alternativos. Estos pueden incluir la observación, ya que las adenoides a menudo se encogen con la edad, o tratamientos médicos como aerosoles o gotas nasales con esteroides para ayudar a reducir la obstrucción nasal. Por lo general, los antibióticos no son eficaces para tratar las adenoides agrandadas por sí mismas.

¿Qué sucede antes de la cirugía?

La preparación para una adenoidectomía implica varios pasos importantes para garantizar que el procedimiento sea lo más seguro y sencillo posible. Esto es lo que puede esperar:

Evaluación inicial y chequeo preoperatorio

Usted o su hijo tendrán una consulta inicial con un especialista en otorrinolaringología (ORL) para analizar los síntomas y determinar si una adenoidectomía es el tratamiento más adecuado. Si se recomienda la cirugía, por lo general se realizará un chequeo preoperatorio aproximadamente dos semanas antes de la operación programada. Durante esta cita, el equipo médico:

  • Revisará su historial médico o el de su hijo y su estado de salud actual.
  • Realizará las pruebas necesarias para garantizar que es apto para la anestesia general y la cirugía.
  • Explicará el procedimiento en detalle, incluidos los beneficios y los posibles riesgos, para asegurarse de que usted lo comprenda completamente y pueda dar su consentimiento informado.
  • Evaluará específicamente si existen signos de debilidad en el paladar, como una úvula bífida (una hendidura en el extremo del paladar blando) o cualquier problema del habla preexistente. Esto es importante para ayudar a mitigar el riesgo poco frecuente de desarrollar insuficiencia velofaríngea (IVF), que puede afectar el habla y causar regurgitación nasal. Si existen antecedentes de paladar hendido o una anomalía palpable en el paladar, se llevará a cabo una evaluación multidisciplinaria completa.

Es muy importante que se comunique con su especialista o con el hospital si usted o su hijo presentan un resfriado, tos o cualquier otra enfermedad en la semana previa a la cirugía. Es posible que sea necesario posponer la operación para garantizar una anestesia y una recuperación seguras.

Instrucciones de ayuno

Recibirá instrucciones muy específicas del hospital sobre cuándo dejar de comer y beber antes de la cirugía. Estas instrucciones son fundamentales y deben seguirse estrictamente para evitar complicaciones graves durante la anestesia. Por lo general:

  • Se le indicará que usted o su hijo no deben ingerir alimentos sólidos durante un período determinado (por ejemplo, 6 horas) antes de la operación.
  • Es posible que se permitan líquidos claros (agua, jugo de manzana transparente) durante un período más corto (por ejemplo, hasta 2 horas) antes de la cirugía.
  • La leche y el chicle se consideran alimentos y deben evitarse de acuerdo con los tiempos de ayuno establecidos.

El incumplimiento de estas instrucciones de ayuno puede provocar retrasos o incluso la cancelación de la operación el mismo día, ya que no es seguro proceder.

Medicamentos

Comente cualquier medicamento habitual que usted o su hijo estén tomando con el equipo de preevaluación. Se le indicará si debe continuar, suspender o ajustar cualquier medicamento antes de la cirugía.

El día de la cirugía

Por lo general, se le pedirá que llegue al hospital la mañana de la cirugía. El personal de enfermería le recibirá a usted o a su hijo, confirmará todos los detalles y preparará el procedimiento. El anestesista también se reunirá con usted para hablar sobre la anestesia general y responder a cualquier pregunta que pueda tener.

¿Qué sucede durante la cirugía?

El día de la operación, una vez que usted o su hijo hayan sido preparados, serán trasladados al quirófano. A continuación, presentamos una guía paso a paso de lo que ocurre durante la adenoidectomía:

Anestesia general

El procedimiento se realiza bajo anestesia general. Esto significa que usted o su hijo estarán completamente inconscientes y no sentirán ningún dolor ni recordarán la operación. El anestesista administrará la medicación, generalmente mediante una pequeña inyección o haciendo respirar un gas a través de una mascarilla, para inducir el sueño. Controlarán las constantes vitales durante toda la cirugía para garantizar la seguridad y el bienestar.

El procedimiento quirúrgico

Una vez dormido, el cirujano comenzará la operación. Las adenoides se encuentran en la parte posterior de la nariz, por encima del paladar blando. El cirujano accede a esta zona a través de la boca, por lo que no hay cortes externos en la cara ni en el cuello.

La extirpación de las adenoides suele durar entre 30 y 60 minutos. Se pueden utilizar varias técnicas:

  • Disección con bisturí frío (legrado): Este método tradicional consiste en utilizar un instrumento afilado en forma de cuchara llamado cureta para raspar cuidadosamente el tejido adenoideo.
  • Electrocauterización o diatermia por succión: Esta es una técnica moderna común. Utiliza una corriente eléctrica para generar calor, lo que ayuda a vaporizar el tejido adenoideo y a sellar los vasos sanguíneos al mismo tiempo, con el objetivo de minimizar el sangrado. A menudo se utiliza un dispositivo de succión junto con esto para mantener el área despejada.
  • Coblation (ablación por radiofrecuencia): Esta es otra técnica que utiliza energía de radiofrecuencia para eliminar el tejido a una temperatura más baja, lo que también puede ayudar a reducir el sangrado y las molestias.

El objetivo de todas estas técnicas es extirpar el tejido adenoideo agrandado de manera eficaz, minimizando al mismo tiempo cualquier daño a las áreas circundantes. Si hubiera algún sangrado, el cirujano se asegurará de controlarlo, a veces mediante el uso de puntos de sutura absorbibles o cauterización.

Procedimientos combinados

Como se mencionó, la adenoidectomía a menudo se realiza junto con otros procedimientos. Por ejemplo, si su hijo también tiene problemas con las amígdalas, se podría realizar una amigdalectomía (extirpación de las amígdalas) al mismo tiempo. Si la otitis media serosa (o "oído con pegamento") es un problema importante, se pueden insertar pequeños tubos llamados drenajes transtimpánicos en los tímpanos durante la misma anestesia. A veces, también se puede realizar una cauterización nasal (sellado de los vasos sanguíneos en la nariz).

Una vez que las adenoides se hayan extirpado con éxito y se haya controlado cualquier sangrado, se revertirá gradualmente la anestesia y usted o su hijo comenzarán a despertar.

¿Qué sucede después de la cirugía?

El proceso de recuperación comienza inmediatamente después de la operación. Esto es lo que puede esperar:

Inmediatamente después de la cirugía (sala de recuperación)

Una vez finalizada la cirugía, usted o su hijo serán trasladados a una sala de recuperación. Allí, el personal de enfermería controlará de cerca los signos vitales, como la respiración, la frecuencia cardíaca y la presión arterial, a medida que usted o su hijo despierten de la anestesia. Es común sentirse un poco somnoliento, confundido o incluso con náuseas al principio. Se administrarán analgésicos según sea necesario para garantizar su comodidad.

En la planta (día de la cirugía)

Después de un período en la sala de recuperación (generalmente alrededor de una hora), usted o su hijo serán trasladados a la planta. El equipo médico continuará monitoreando su progreso. Para la cirugía ambulatoria, que es común en la adenoidectomía, el objetivo es dar el alta a los pacientes el mismo día. Para recibir el alta, usted o su hijo deberán cumplir con lo siguiente:

  • Estar cómodo y alerta.
  • Ser capaz de beber líquidos y comer una comida ligera sin náuseas ni vómitos significativos.
  • Haber sido observado durante un mínimo de 4 a 6 horas después del procedimiento para garantizar la estabilidad y que no haya complicaciones inmediatas.

Los niños menores de tres años, o aquellos con apnea obstructiva del sueño más significativa, pueden tener un riesgo ligeramente mayor de complicaciones postoperatorias y podrían requerir un período de observación más largo o, en algunos casos, pasar la noche en el hospital, aunque la cirugía ambulatoria es cada vez más común y segura para la mayoría de los pacientes.

Regreso a casa y primeros días

Antes del alta, recibirá instrucciones detalladas sobre cómo cuidarse usted o cómo cuidar a su hijo en casa. Esto incluirá consejos sobre el control del dolor, la dieta y las restricciones de actividad.

  • Control del dolor: Es normal experimentar algo de molestia, la cual puede controlarse con analgésicos regulares. Por lo general, se recomiendan el paracetamol y el ibuprofeno. Es muy importante no administrar aspirina a niños menores de 16 años a menos que sea específicamente recetada por un médico, ya que puede aumentar el riesgo de sangrado.
  • Dieta y líquidos: Fomente una alimentación normal tan pronto como sea posible y asegúrese de que se consuman abundantes líquidos. Mantenerse bien hidratado ayuda a la recuperación y previene la deshidratación.
  • Secreción nasal y mal olor: Es común tener algo de secreción nasal con sangre durante varios días después de la operación. Si se utilizó diatermia por succión, también es común que haya mal olor en la nariz alrededor de una semana después de la cirugía; a veces, se pueden recetar antibióticos para esto.
  • Congestión nasal y ronquidos: La nariz puede sentirse congestionada y los ronquidos podrían persistir durante varias semanas debido a la inflamación en la zona. Se permite sonarse la nariz suavemente después de los primeros días, pero es mejor evitar sonarse la nariz por completo durante los primeros 10 días.
  • Cansancio: El cansancio general es común después de la cirugía y la anestesia. Es importante descansar durante unos días.

Recuperación a largo plazo (semanas después)

  • Actividad: Por lo general, se recomienda tomar alrededor de una semana de ausencia escolar o laboral. Durante las dos semanas posteriores a la cirugía, evite lugares concurridos, ambientes con humo y el contacto con personas que no sean de la familia para minimizar el riesgo de infección. Evite nadar durante al menos una semana.
  • Cambios en la voz: Un cambio temporal en la voz, que a menudo suena un poco más nasal, es normal y generalmente se resuelve en unas pocas semanas a medida que baja la inflamación y el cuerpo se ajusta.
  • Viajes: Es recomendable permanecer en la localidad durante unos 10 días después de la cirugía, en caso de que surja alguna complicación inesperada que requiera atención médica inmediata.

¿Cuáles son los posibles riesgos y complicaciones?

Aunque la adenoidectomía es un procedimiento común y generalmente seguro, como todas las cirugías, conlleva algunos riesgos y complicaciones potenciales. Su equipo médico hablará de esto con usted en detalle antes de la operación.

Riesgos generales de la cirugía y la anestesia

  • Efectos secundarios de la anestesia: Los efectos secundarios menores de la anestesia general pueden incluir malestar temporal, náuseas o dolor de cabeza. Las reacciones alérgicas graves a la anestesia son extremadamente raras.
  • Infección: Existe un pequeño riesgo de infección en el lugar de la cirugía. Por lo general, esto se trata con antibióticos si ocurre.

Riesgos específicos de la adenoidectomía

  • Sangrado (Hemorragia): Esta es la complicación más importante, aunque poco frecuente. Es normal que haya una pequeña secreción sanguinolenta por la nariz después de la cirugía. Sin embargo, un sangrado importante por la garganta o la nariz, o la presencia de sangre en el vómito, es una emergencia y requiere atención médica inmediata. En menos del 1% de los casos, el sangrado puede ser lo suficientemente grave como para requerir una segunda operación para detenerlo. El riesgo general de sangrado grave se considera bajo.
  • Daño dental: Durante el procedimiento, se colocan instrumentos en la boca. Existe un riesgo pequeño de daño a los dientes, labios o encías, particularmente si los dientes están flojos o ya dañados.
  • Dificultades respiratorias temporales: La inflamación en la parte posterior de la nariz y la garganta después de la cirugía puede dificultar temporalmente la respiración, especialmente en pacientes que tenían apnea obstructiva del sueño significativa antes de la operación.
  • Cambios en la voz: Un cambio temporal en la voz, que a menudo suena más nasal (habla hipernasal), es común y generalmente se resuelve en cuestión de semanas a medida que disminuye la inflamación. Muy raramente, este cambio puede ser persistente y requerir terapia del lenguaje.
  • Insuficiencia velofaríngea (IVF): Esta es una complicación poco frecuente que ocurre en aproximadamente el 1% de los casos. Sucede cuando el paladar blando no se cierra correctamente contra la parte posterior de la garganta durante el habla o la deglución. Esto puede provocar habla hipernasal (que suena como si el aire se escapara por la nariz al hablar), escape de aire nasal audible o regurgitación nasal (alimentos o líquidos que suben a la nariz al tragar). La IVF generalmente se resuelve por sí sola, pero a veces puede ser persistente y requerir una evaluación adicional o terapia del lenguaje. El riesgo es mayor en personas con anomalías palatinas preexistentes, por lo que es fundamental una evaluación preoperatoria exhaustiva.
  • Síntomas persistentes: En algunos casos, a pesar de la cirugía, pueden persistir síntomas como obstrucción nasal o ronquidos. Esto podría deberse a otros problemas subyacentes o, raramente, al recrecimiento de las adenoides.
  • Recrecimiento de las adenoides: Aunque es poco común, el tejido adenoideo a veces puede volver a crecer después de la cirugía, lo que podría provocar el retorno de los síntomas.
  • Síndrome de Grisel: Esta es una complicación extremadamente rara pero grave, particularmente asociada con técnicas que involucran calor. Implica daño a los tejidos circundantes, lo que puede conducir a una afección en la que las dos vértebras superiores del cuello se dislocan.

Su equipo quirúrgico tomará todas las precauciones necesarias para minimizar estos riesgos y hablará con usted sobre cualquier inquietud específica que pueda tener.

Perspectiva a largo plazo

La perspectiva a largo plazo después de una adenoidectomía es generalmente muy positiva, y la mayoría de los pacientes experimentan una mejoría significativa en sus síntomas.

Cronograma de recuperación esperado

  • Primera semana: Es probable que usted o su hijo experimenten algo de congestión nasal, secreción nasal con restos de sangre y cansancio general. Es común que haya mal olor en la nariz si se utilizó diatermia por succión. El dolor debería ser manejable con analgésicos regulares.
  • Primeras semanas: La congestión nasal y los ronquidos pueden persistir durante varias semanas debido a la inflamación residual, pero esto mejora gradualmente. Cualquier cambio temporal en la voz, como un sonido más nasal, generalmente desaparece en unas semanas a medida que la inflamación disminuye y el cuerpo se adapta a la nueva anatomía.
  • Después de un mes: La mayoría de los pacientes se habrán recuperado por completo y deberían experimentar una respiración nasal más clara, una reducción de los ronquidos y una mejor calidad del sueño. Para aquellos con otitis media serosa (o "oído pegajoso"), el procedimiento puede ayudar a reducir su persistencia y recurrencia.

Resultados a largo plazo

Para la mayoría de los pacientes, la adenoidectomía resuelve con éxito los problemas causados por las adenoides agrandadas. La obstrucción nasal, los ronquidos y los síntomas de apnea del sueño a menudo mejoran drásticamente. En el caso de los niños con infecciones de oído recurrentes u otitis media serosa, la cirugía puede reducir la frecuencia de los episodios y mejorar la audición. Aunque el recrecimiento de las adenoides es poco común, puede ocurrir, y en tales casos excepcionales, los síntomas podrían reaparecer.

Programa de seguimiento

Por lo general, tendrá una cita de seguimiento con su especialista en otorrinolaringología unas semanas o meses después de la cirugía para verificar la recuperación y evaluar los resultados a largo plazo. Esta es una oportunidad para hablar sobre cualquier inquietud persistente o síntoma continuo.

Cuándo buscar atención médica urgente

Es fundamental estar atento a ciertos signos que requieren atención médica inmediata. Aunque las complicaciones graves son raras, saber cuándo actuar puede garantizar un tratamiento rápido.

Comuníquese con su médico de cabecera o con el hospital de inmediato si usted o su hijo experimentan:

  • Dolor intenso que no se controla con analgésicos habituales.
  • Temperatura alta (fiebre).
  • Rigidez en el cuello.
  • Signos de deshidratación (p. ej., disminución de la producción de orina, boca seca, letargo).

Busque atención de emergencia inmediata (llame al 999 o diríjase al servicio de urgencias más cercano) si usted o su hijo presentan:

  • Cualquier sangrado fresco de color rojo brillante por la garganta o la nariz.
  • Presencia de sangre en el vómito.

Su equipo médico está ahí para apoyarle durante todo el proceso de recuperación. No dude en ponerse en contacto con ellos si tiene alguna duda.

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