Cirugía de divertículo faríngeo

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¿Qué es la cirugía de divertículo faríngeo?

La cirugía de divertículo faríngeo es una operación para reparar una pequeña bolsa o saco que se forma en la pared del esófago (también conocido como conducto alimentario), específicamente en la parte superior. Esta afección a veces se denomina divertículo de Zenker. Esta bolsa se desarrolla debido a una debilidad en los músculos de la parte superior del esófago, lo que significa que no se relajan tan eficazmente como deberían al tragar. Con el tiempo, esto puede causar un abultamiento en el revestimiento de la garganta.
Los alimentos y las bebidas pueden quedar atrapados en esta bolsa en lugar de pasar suavemente hacia el estómago. Este problema es más común en personas mayores, particularmente en aquellas de más de 70 años, y tiende a afectar a los hombres con más frecuencia que a las mujeres. El objetivo principal de la cirugía es tratar esta bolsa, permitiendo que los alimentos pasen libremente y mejorando su capacidad para tragar, al tiempo que se previenen posibles complicaciones como las infecciones pulmonares.
Existen varias formas diferentes en las que se puede realizar esta cirugía, y la elección depende de factores como el tamaño de la bolsa, su estado de salud general y lo que los médicos observen durante las pruebas preoperatorias. El enfoque más común se llama engrapado endoscópico, que se realiza a través de la boca sin necesidad de una incisión externa. Otras opciones incluyen la miotomía cricofaríngea, que implica cortar un músculo específico, o la diverticulectomía por escisión, que es una cirugía abierta donde se extirpa la bolsa a través de una incisión en el cuello.
¿Por qué podría necesitar una cirugía de divertículo faríngeo?
Es posible que necesite una cirugía de divertículo faríngeo si experimenta síntomas debido a que los alimentos y las bebidas quedan atrapados en la bolsa de su esófago. El objetivo de la cirugía es mejorar significativamente estos síntomas y prevenir problemas de salud más graves. Estas son las razones principales por las que se le podría recomendar este procedimiento:
- Dificultad para tragar (disfagia): Este es uno de los síntomas más comunes y molestos. Puede sentir que la comida se queda atascada en la garganta o que le cuesta pasarla.
- Regurgitación: La comida que ha sido ingerida puede volver a subir, a menudo horas después de comer, y puede estar sin digerir. Esto puede ser particularmente desagradable y puede ocurrir incluso cuando está acostado.
- Ruidos de gorgoteo: Es posible que escuche sonidos de gorgoteo provenientes de su garganta a medida que la comida y el líquido entran y salen de la bolsa.
- Sensación de bulto: Algunas personas describen sentir un bulto persistente en la garganta, incluso cuando no han comido.
- Atragantamiento y tos: La comida o el líquido que quedan atrapados en la bolsa a veces pueden derramarse hacia la tráquea, provocando atragantamiento o tos, especialmente después de comer.
- Mal aliento (halitosis): La comida atrapada en la bolsa puede descomponerse, causando un olor desagradable.
- Ronquera y tos crónica: La irritación causada por el contenido regurgitado a veces puede afectar su voz o provocar una tos persistente.
- Pérdida de peso: Si tragar se vuelve muy difícil o incómodo, es posible que empiece a comer menos, lo que conlleva una pérdida de peso involuntaria.
- Mayor riesgo de infecciones torácicas: Cuando la comida o el líquido de la bolsa se derraman en los pulmones, pueden causar infecciones torácicas graves, como neumonía. Esta es una preocupación importante, particularmente para las personas mayores, y la cirugía tiene como objetivo prevenir estas complicaciones potencialmente mortales.
Si no se tratan, estos síntomas pueden empeorar con el tiempo, provocando molestias continuas, desnutrición y problemas pulmonares recurrentes. En casos muy raros, una bolsa faríngea puede incluso estar asociada con un riesgo ligeramente mayor de cáncer. Para las bolsas pequeñas que no causan ningún síntoma, su médico podría sugerir monitorearlas en lugar de realizar una cirugía inmediata. Sin embargo, si sus síntomas están afectando su calidad de vida o representan un riesgo para su salud, la cirugía suele ser el tratamiento más eficaz para mejorar su capacidad de tragar y prevenir complicaciones futuras.
¿Qué sucede antes de la cirugía?
La preparación para la cirugía de divertículo faríngeo implica varios pasos importantes para garantizar que usted esté en condiciones para el procedimiento y que todo transcurra sin problemas. Este proceso suele comenzar unas semanas antes de la fecha de su operación.
Consulta ambulatoria inicial y diagnóstico
Su proceso suele comenzar con una cita ambulatoria en la que se comentan sus síntomas y se realiza una exploración física. Para confirmar el diagnóstico de divertículo faríngeo y evaluar su tamaño y ubicación, normalmente se le realizará una radiografía especial llamada esofagograma con bario. Durante esta prueba, usted beberá un líquido que contiene bario, el cual se visualiza en las radiografías, permitiendo a los médicos ver cómo desciende por el esófago y si se acumula en una bolsa. Esta exploración es fundamental para planificar el mejor enfoque quirúrgico para usted.
Evaluación preoperatoria (1-2 semanas antes de la cirugía)
Aproximadamente una o dos semanas antes de su cirugía programada, usted asistirá a una cita de evaluación preoperatoria. Se trata de un chequeo médico exhaustivo para asegurarse de que usted se encuentra lo suficientemente bien para recibir anestesia general y someterse a la operación. Durante esta cita, un enfermero o médico:
- Tomará un historial médico detallado, preguntándole sobre enfermedades pasadas, operaciones y afecciones de salud actuales.
- Realizará una exploración física.
- Llevará a cabo diversas pruebas, que pueden incluir:
- Análisis de sangre: Para comprobar su estado de salud general, el recuento sanguíneo, la función renal y la capacidad de coagulación de la sangre.
- Radiografías: A menudo una radiografía de tórax para examinar sus pulmones y su corazón.
- ECG (electrocardiograma): Para comprobar la actividad eléctrica de su corazón.
- Hablar sobre sus medicamentos habituales. Es muy importante informarles sobre todos los medicamentos que está tomando, incluidos los de venta libre, suplementos y remedios a base de hierbas.
- Proporcionar instrucciones específicas sobre los medicamentos anticoagulantes (p. ej., warfarina, aspirina, clopidogrel). Es probable que le aconsejen suspenderlos un cierto número de días antes de la cirugía para reducir el riesgo de sangrado. Siga siempre estas instrucciones cuidadosamente.
- Explicar las diferentes opciones quirúrgicas disponibles para usted (grapado endoscópico, miotomía cricofaríngea o diverticulectomía por escisión) y discutir qué opción es la más adecuada según los resultados de su esofagograma con bario, el tamaño de la bolsa, su edad y su estado de salud general.
- Entregarle un formulario de consentimiento para que lo lea y lo firme. Este formulario confirma que usted comprende el procedimiento, sus beneficios y sus posibles riesgos, y que acepta someterse a la cirugía.
- Proporcionarle instrucciones detalladas sobre el ayuno antes de la cirugía.
El día antes de la cirugía
Recibirá instrucciones claras sobre cuándo dejar de comer y beber antes de su operación. Por lo general, deberá dejar de ingerir alimentos sólidos al menos seis horas antes de la cirugía y dejar de beber líquidos claros (como agua, té negro o jugo de manzana transparente) al menos dos horas antes. Es fundamental seguir estas instrucciones de ayuno con precisión para garantizar que su estómago esté vacío, lo que reduce el riesgo de complicaciones durante la anestesia.
La mañana de la cirugía
Se le pedirá que acuda al hospital la mañana de su cirugía. Una vez que llegue, se realizará su registro y se le acompañará a su sala o área de preparación. Un enfermero tomará sus signos vitales (temperatura, pulso, presión arterial) y confirmará sus datos. También conocerá a su cirujano y al anestesista. El anestesista hablará con usted sobre la anestesia general, responderá a cualquier pregunta que pueda tener y se asegurará de que esté cómodo y listo para el procedimiento.
¿Qué sucede durante la cirugía?
La cirugía del divertículo faríngeo se realiza bajo anestesia general, lo que significa que usted estará completamente dormido y no sentirá ningún dolor durante el procedimiento. La operación suele durar aproximadamente una hora, aunque esto puede variar según la técnica específica utilizada.
Existen varios enfoques quirúrgicos diferentes, y el que se haya elegido para usted habrá sido discutido durante su evaluación preoperatoria:
1. Engrapado endoscópico (enfoque más común)
Este es el método utilizado con mayor frecuencia y se considera menos invasivo. Su cirujano:
- Introducirá un tubo metálico rígido, llamado endoscopio (un tipo de telescopio), a través de la boca hasta la garganta. Esto le permite ver claramente el divertículo faríngeo.
- Una vez que el divertículo es claramente visible, se inserta un dispositivo de engrapado especial o pistola de grapas a través del endoscopio.
- Este dispositivo se utiliza para cortar y engrapar la pared que separa el divertículo del esófago principal. Esto crea efectivamente una cavidad común, abriendo el cuello del divertículo para que los alimentos y las bebidas puedan drenar libremente hacia el esófago en lugar de quedar atrapados.
- Durante este proceso, también se corta el músculo cricofaríngeo (un esfínter o músculo en forma de anillo en la parte superior del esófago). Esto ayuda a relajar el músculo, que a menudo está demasiado tenso y contribuye a la formación del divertículo, reduciendo así la probabilidad de que el problema reaparezca.
2. Miotomía cricofaríngea
Este procedimiento consiste específicamente en dividir el músculo cricofaríngeo para relajarlo. A menudo es adecuado para divertículos más pequeños donde el problema principal es que el músculo no se relaja correctamente. A veces, esto se puede realizar como parte del procedimiento de engrapado endoscópico o como una operación independiente.

3. Diverticulectomía por escisión (cirugía abierta)
Este enfoque suele reservarse para divertículos más grandes o cuando el acceso endoscópico es difícil. Consiste en:
- Realizar una pequeña incisión (corte) en el cuello.
- A través de esta incisión, el cirujano localiza cuidadosamente el divertículo faríngeo.
- A continuación, se extirpa (elimina) el divertículo por completo.
- La abertura donde el divertículo estaba unido al esófago se cierra con puntos de sutura.
¿Qué sucede después de la cirugía?
Su recuperación comienza inmediatamente después de la cirugía de divertículo faríngeo. El periodo postoperatorio implica una vigilancia estrecha, una reintroducción gradual de la alimentación, control del dolor e instrucciones específicas para su recuperación en casa.
Inmediatamente después de la operación (sala de recuperación)
Cuando despierte de la anestesia general, estará en la sala de recuperación. El personal de enfermería controlará de cerca sus signos vitales, incluyendo la temperatura, el pulso y la presión arterial. Es posible que al principio se sienta un poco somnoliento o confundido. Probablemente tendrá dolor de garganta, lo cual es normal después de este tipo de cirugía, especialmente si se introdujo un endoscopio a través de la boca.
El día de la cirugía (recuperación en planta)
Una vez que esté completamente despierto y estable, será trasladado a su habitación. Se le mantendrá en ayunas (sin ingerir alimentos ni bebidas) durante aproximadamente cuatro a seis horas después de la cirugía para permitir que la zona quirúrgica comience a cicatrizar y reducir el riesgo de complicaciones. Tras este periodo, si su cirujano y el personal de enfermería lo consideran oportuno, se le permitirá empezar a tomar sorbos de agua estéril. Si los tolera bien, pasará gradualmente a otros líquidos claros.
Para los pacientes a los que se les realizó un procedimiento abierto (diverticulectomía por escisión), es posible que tengan un pequeño drenaje en la herida del cuello, que ayuda a eliminar cualquier líquido que se acumule. También es posible que tenga grapas o suturas (puntos) en el cuello que deberán retirarse más adelante.
Los primeros días en el hospital
Durante las próximas 12 a 24 horas, pasará gradualmente de líquidos a una dieta blanda. La mayoría de los pacientes pueden comenzar a ingerir alimentos blandos al día siguiente. Es importante masticar bien los alimentos y comer despacio. En algunos procedimientos abiertos, es posible que se utilice una sonda nasogástrica (un tubo delgado que se introduce por la nariz hasta el estómago) durante 5 a 7 días para proporcionar nutrición mientras el sitio quirúrgico sana, lo que significa que no comerá por vía oral durante este tiempo.
Se le administrarán analgésicos para controlar el dolor de garganta. También es posible que reciba antibióticos durante 24 a 48 horas para prevenir infecciones, e inyecciones diarias de heparina (un anticoagulante) para prevenir coágulos sanguíneos, especialmente si se sometió a un procedimiento abierto o tiene menos movilidad.
La duración de su estancia hospitalaria varía según el tipo de cirugía que le hayan realizado:
- Engrapado endoscópico: Muchos pacientes pueden irse a casa el mismo día o al día siguiente.
- Cirugía abierta (diverticulectomía por escisión): Por lo general, deberá permanecer en el hospital de 5 a 7 días, o a veces hasta 7 a 10 días, especialmente si tuvo drenajes en la herida o una sonda nasogástrica. Los drenajes de la herida generalmente se retiran después de 2 a 3 días.
Criterios de alta y regreso a casa
Recibirá el alta hospitalaria una vez que se sienta cómodo, logre beber y comer una dieta blanda, y su equipo médico esté satisfecho con el progreso de su recuperación. Antes de irse, recibirá instrucciones detalladas sobre el cuidado de la herida (si corresponde), el control del dolor y qué esperar durante su recuperación en casa.
Recuperación en casa (primeras semanas)
- Dieta: Continúe con una dieta blanda durante unos días, reintroduciendo gradualmente los alimentos normales a medida que se sienta cómodo. Evite inicialmente los alimentos muy duros, crujientes o picantes.
- Control del dolor: Es probable que sienta dolor de garganta durante unos días. Siga tomando los analgésicos recetados según las indicaciones de su médico.
- Actividad: Se recomienda que se abstenga de realizar actividades extenuantes y de trabajar durante unas dos semanas para permitir que su cuerpo sane adecuadamente. Escuche a su cuerpo y aumente gradualmente sus niveles de actividad.
- Cuidado de la herida (para procedimientos abiertos): Si se le realizó un procedimiento abierto, recibirá instrucciones sobre cómo cuidar la incisión en el cuello. Por lo general, un enfermero en su centro de atención primaria o en una clínica hospitalaria retirará las grapas o suturas del cuello entre 7 y 10 días después de la cirugía.
Recuperación a largo plazo y seguimiento
La recuperación completa suele tardar unas dos semanas, después de las cuales la mayoría de las personas pueden retomar sus actividades y trabajo normales. Por lo general, tendrá una cita de seguimiento con su cirujano entre 4 y 6 semanas después del alta para verificar su progreso y asegurarse de que no haya problemas persistentes.
¿Cuáles son los posibles riesgos y complicaciones?
Como ocurre con cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía de divertículo faríngeo conlleva posibles riesgos y complicaciones. Su equipo quirúrgico los analizará con usted en detalle antes de la operación, asegurándose de que los comprenda por completo. Es importante recordar que las complicaciones graves son poco frecuentes.
Riesgos de la anestesia general
Antes de la cirugía, el anestesista hablará con usted sobre los riesgos asociados con la anestesia general. Estos riesgos son generalmente bajos, pero pueden ser mayores para las personas con afecciones médicas preexistentes. Los posibles riesgos generales incluyen:
- Coágulos sanguíneos: En las piernas (trombosis venosa profunda, TVP) o en los pulmones (embolia pulmonar).
- Problemas cardíacos: Tales como un ataque al corazón.
- Infección torácica: Incluyendo neumonía.
- Accidente cerebrovascular (ictus).
- Reacción alérgica a los fármacos anestésicos.
- En casos muy raros, la muerte.
Riesgos específicos de la cirugía de divertículo faríngeo
- Perforación o desgarro del esófago (garganta): Esta es una complicación grave pero poco frecuente, que ocurre en poco más del 2% de los casos. Significa que se desarrolla un pequeño orificio o desgarro en la pared del esófago o la garganta durante o después del procedimiento. Si esto sucede, los alimentos o líquidos pueden filtrarse a la cavidad torácica, lo que provoca una infección torácica grave llamada mediastinitis. Esta complicación puede poner en peligro la vida y puede requerir:
- Inserción de tubos de drenaje.
- Tubos de alimentación temporales (p. ej., sonda nasogástrica).
- Antibióticos fuertes.
- Una estancia hospitalaria prolongada.
- Cirugía adicional para reparar el desgarro.
- Sangrado: Una pequeña cantidad de sangrado es normal, pero un sangrado significativo que requiera una transfusión de sangre es poco frecuente (menos del 1% de los casos).
- Infección: Existe un riesgo bajo de infección en el lugar de la cirugía (1-2%), o de un absceso en el cuello (una acumulación de pus) si se le realizó un procedimiento abierto. A menudo se administran antibióticos para ayudar a prevenir esto.
- Daño a los dientes, encías o labios: Esto puede ocurrir cuando se introduce el endoscopio a través de la boca, especialmente si tiene dientes frágiles o trabajos dentales. Su cirujano tomará precauciones para minimizar este riesgo.
- Dolor de garganta: El dolor de garganta es muy común después de la cirugía, particularmente con los enfoques endoscópicos, y puede durar varios días. Por lo general, se controla con analgésicos.
- Recurrencia de problemas de deglución: Aunque la cirugía tiene como objetivo resolver los síntomas, existe una pequeña posibilidad de que las dificultades para tragar o la propia bolsa (divertículo) puedan reaparecer con el tiempo.
- Estenosis (estrechamiento): En casos raros, el lugar de la cirugía puede sanar formando tejido cicatricial que estrecha el esófago, lo que dificulta nuevamente la deglución. Esto puede requerir procedimientos adicionales para ensanchar el área.
- Fístula: Una conexión anormal entre el esófago y otra estructura (p. ej., la tráquea) es una complicación muy rara.
- Infección torácica/neumonía: Incluso sin una perforación, existe un pequeño riesgo de desarrollar una infección torácica después de la cirugía, especialmente si tiene otras afecciones de salud.
- Cambios en la voz: En casos muy raros, particularmente con la cirugía abierta de cuello, puede haber cambios temporales o, aún más raramente, permanentes en su voz debido a la irritación o lesión de los nervios cercanos.
Su equipo médico tomará todas las precauciones necesarias para minimizar estos riesgos y le supervisará de cerca para detectar cualquier signo de complicaciones después de la cirugía.
Perspectiva a largo plazo
La perspectiva a largo plazo tras la cirugía de divertículo faríngeo es, por lo general, muy positiva; la mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en la deglución y la resolución de sus síntomas.
Cronograma de recuperación esperado
Aunque su estancia hospitalaria inicial puede ser breve (especialmente en los procedimientos endoscópicos), el proceso de recuperación completo lleva un poco más de tiempo:
- Primeros días: Se centrará en controlar el dolor de garganta y en avanzar gradualmente en su dieta, pasando de líquidos a alimentos blandos.
- Primeras dos semanas: La mayoría de las personas necesitarán tomarse unas dos semanas de baja laboral y evitar actividades extenuantes para permitir que la zona quirúrgica sane por completo. Durante este tiempo, debe seguir una dieta blanda y evitar cualquier cosa que pueda irritar su garganta.
- Después de las dos semanas: Debería poder retomar gradualmente su dieta y actividades normales. Es probable que note una mejora significativa en su deglución y que síntomas como la regurgitación, los gorgoteos y la tos después de comer desaparezcan.
Resultados a largo plazo
El objetivo principal de la cirugía de divertículo faríngeo es mejorar la deglución y prevenir complicaciones graves, como las infecciones torácicas. Para la gran mayoría de los pacientes, la cirugía logra estos objetivos con éxito, lo que conduce a una calidad de vida mucho mejor. El corte del músculo cricofaríngeo durante la sutura endoscópica está diseñado específicamente para reducir la probabilidad de que el divertículo reaparezca.
Programa de seguimiento
Por lo general, tendrá una cita de seguimiento con su cirujano aproximadamente de 4 a 6 semanas después de recibir el alta hospitalaria. Esta cita es importante para que el cirujano evalúe su recuperación, se asegure de que sus síntomas han mejorado y resuelva cualquier duda que pueda tener. Evaluará la cicatrización de la zona quirúrgica y hablará sobre su evolución a largo plazo.
Cuándo buscar atención médica urgente
Aunque las complicaciones graves son poco frecuentes, es fundamental conocer los signos que podrían indicar un problema. Debe ponerse en contacto con su hospital o buscar atención médica urgente de inmediato si, después del alta, experimenta cualquiera de los siguientes síntomas:
- Dolor intenso en el pecho o la espalda.
- Fiebre alta (temperatura superior a 38°C).
- Dificultad para respirar o falta de aire.
- Aumento del dolor en la garganta o el cuello que no se alivia con analgésicos.
- Dificultad nueva o creciente para tragar.
- Cualquier signo de infección alrededor de una incisión en el cuello (si se le realizó una cirugía abierta), como enrojecimiento, hinchazón, calor o pus.
- Sentirse mal en general, mucho peor de lo esperado durante la recuperación.
Estos síntomas podrían indicar una complicación grave, como una fuga o una infección, y requieren una evaluación médica inmediata.
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