Tiroidectomía total

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¿Qué es la glándula tiroides y cuál es su función?
La glándula tiroides es una pequeña glándula endocrina con forma de mariposa situada en la parte inferior y frontal del cuello, justo debajo de la nuez de Adán (o donde esta se encontraría). Tiene dos lóbulos, uno a cada lado de la tráquea, que están conectados por un estrecho puente de tejido llamado istmo.
La función principal de la glándula tiroides es producir hormonas tiroideas, principalmente tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Estas hormonas se liberan en el torrente sanguíneo y viajan a todas las partes del cuerpo. Desempeñan un papel crucial en la regulación del metabolismo del cuerpo, es decir, la velocidad a la que funcionan las células y los procesos corporales. Si la tiroides produce demasiada hormona (hipertiroidismo o tirotoxicosis), los procesos del cuerpo se aceleran. Si produce muy poca hormona (hipotiroidismo), los procesos del cuerpo se ralentizan.
¿Qué es una tiroidectomía total?
Una tiroidectomía total es una operación quirúrgica para extirpar toda la glándula tiroides.

¿Por qué podría necesitar una tiroidectomía total?
La cirugía para extirpar toda la glándula tiroides se recomienda por varias razones, entre ellas:
- Cáncer de tiroides: Si le han diagnosticado cáncer de tiroides (por ejemplo, cáncer papilar, folicular o medular), la tiroidectomía total es en ocasiones el tratamiento principal. A veces, esto también puede implicar la extirpación de los ganglios linfáticos del cuello (disección cervical).
- Nódulos o inflamaciones tiroideas sospechosas: Si tiene un nódulo o una inflamación en la tiroides donde el cáncer no puede descartarse definitivamente mediante pruebas como biopsias, su cirujano puede recomendar una tiroidectomía total para establecer un diagnóstico y proporcionar tratamiento.
- Bocio grande (glándula tiroides agrandada): Si su glándula tiroides está significativamente agrandada (bocio) y le causa síntomas tales como:
- Dificultad para respirar (compresión de la tráquea).
- Dificultad para tragar (compresión de la garganta/esófago).
- Una apariencia antiestética.
- Enfermedad de Graves (hipertiroidismo): Si tiene una glándula tiroides hiperactiva debido a la enfermedad de Graves, y otros tratamientos (como medicamentos o yodo radiactivo) no han sido efectivos, no son adecuados o si usted prefiere la cirugía.
- Bocio multinodular: Si tiene múltiples nódulos en la glándula tiroides que le están causando problemas o son sospechosos, y se considera que la extirpación total es el mejor enfoque.
- Su cirujano analizará las razones específicas para recomendar una tiroidectomía total en su caso.

¿Qué sucede antes de la cirugía?
Antes de su operación, se seguirán varios pasos:
- Consulta externa: Tendrá una cita con su cirujano para hablar sobre la operación en detalle, incluyendo los motivos de la misma, el procedimiento en sí, los posibles riesgos y qué esperar. También tendrá la oportunidad de conocer a un enfermero especialista clínico que podrá brindarle más información y apoyo. Este es el momento para hacer cualquier pregunta que tenga.
- Consentimiento informado: Su cirujano se asegurará de que usted comprenda la operación y le solicitará su consentimiento informado para proceder.
- Evaluación preoperatoria: Por lo general, una o dos semanas antes de la cirugía, usted asistirá a una clínica de evaluación preoperatoria. Un enfermero especialista:
- Revisará su estado general de salud y sus antecedentes médicos.
- Le preguntará sobre cualquier medicamento que esté tomando actualmente (por favor, traiga una lista).
Organizará las pruebas necesarias, tales como:
- Análisis de sangre de rutina (incluyendo función tiroidea y niveles de calcio).
- ECG (electrocardiograma o trazado cardíaco).
- Prueba cutánea de MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina).
- También es posible que le vea un anestesista o un médico si fuera necesario.
- Evaluación de la voz: Su cirujano puede verificar la función de sus cuerdas vocales antes de la cirugía, especialmente si su voz es fundamental para su profesión o si existen preocupaciones sobre problemas de voz preexistentes.
- Ajustes de medicación: Se le informará si necesita suspender algún medicamento antes de la cirugía, como aspirina, medicamentos antiinflamatorios o anticoagulantes (por ejemplo, warfarina). Se tomarán medidas especiales si usted toma warfarina.
- Tabaquismo: Si usted fuma, se recomienda encarecidamente que deje de fumar, o al menos que reduzca el consumo con la mayor antelación posible a la cirugía, y durante al menos 24 horas antes de la anestesia. Esto ayuda a la cicatrización y reduce los riesgos anestésicos.
- Ayuno: Recibirá instrucciones específicas sobre cuándo dejar de comer y beber antes de su operación (generalmente al menos 6 horas para alimentos sólidos y, a veces, un período más corto para líquidos claros).
¿Qué sucede durante la cirugía?
La operación se realiza bajo anestesia general, lo que significa que usted estará dormido durante todo el procedimiento.
- Incisión: El cirujano realizará un corte (incisión) en un pliegue natural de la piel en la parte inferior del cuello. Por lo general, mide unos pocos centímetros de largo.
- Procedimiento: El cirujano identificará y protegerá cuidadosamente las estructuras importantes de su cuello, incluyendo:
- Los nervios laríngeos recurrentes, que controlan la laringe (caja de la voz).
- Las glándulas paratiroides, que son cuatro glándulas diminutas (generalmente ubicadas detrás o cerca de la tiroides) que controlan los niveles de calcio en su cuerpo. Se hace todo lo posible por preservar estas glándulas y su suministro sanguíneo.
- Los vasos sanguíneos principales.
- Extirpación de la tiroides: A continuación, se extirpa cuidadosamente toda la glándula tiroides.
- Cierre de la herida: Se cerrará la incisión. Esto se hace a menudo mediante suturas absorbibles (puntos) debajo de la piel, y la superficie de la piel puede cerrarse con pegamento quirúrgico o, a veces, con tiras finas de cinta adhesiva (Steristrips).
- Drenaje: Ocasionalmente, se puede colocar un pequeño tubo de plástico (drenaje) en la herida para eliminar cualquier exceso de líquido o sangre que pueda acumularse después de la cirugía. Por lo general, se retira uno o dos días después.
- Duración: Una tiroidectomía total suele durar alrededor de 2 horas, pero esto puede variar según la complejidad de su caso (por ejemplo, si también se realiza una disección de cuello).
¿Qué sucede después de la cirugía?
Después de su operación, lo llevarán a un área de recuperación y luego de regreso a la sala de hospitalización.
- Observación: El personal de enfermería le controlará de cerca, verificando su presión arterial, pulso, niveles de oxígeno y observando su herida.
- Alivio del dolor: Es posible que sienta algo de molestia o dolor en el cuello. Se le administrarán analgésicos de forma regular (por ejemplo, paracetamol y opciones más fuertes si fuera necesario) para que se sienta cómodo. El dolor suele ser mínimo y a menudo está relacionado con el tubo de respiración utilizado durante la anestesia.
- Posición: Es probable que se le anime a sentarse bastante erguido en la cama, apoyado por almohadas, para ayudar a reducir la inflamación.
- Voz: Su voz puede sonar ronca, débil o diferente inmediatamente después de la cirugía. Esto es común y generalmente temporal, y suele mejorar en unos pocos días o semanas.
- Niveles de calcio: Debido a que las glándulas paratiroides pueden verse afectadas durante una tiroidectomía total, sus niveles de calcio en sangre serán monitoreados de cerca mediante análisis de sangre.
- Calcio bajo (hipocalcemia): Si sus niveles de calcio disminuyen, podría experimentar hormigueo en los labios, los dedos de las manos o de los pies, o calambres musculares. Es muy importante que informe a su enfermero o médico de inmediato si experimenta estos síntomas. Se le administrarán suplementos de calcio y/o vitamina D (tabletas o, a veces, una infusión) si es necesario.
- Comer y beber: Por lo general, puede comenzar a beber líquidos poco después de la operación, siempre y cuando no sienta náuseas. Puede comer tan pronto como se sienta capaz, aunque es posible que prefiera alimentos más blandos al principio si le duele la garganta.
- Retirada del drenaje: Si se colocó un drenaje, un enfermero lo retirará una vez que el drenaje sea mínimo (generalmente dentro de las 24 a 48 horas). Por lo general, esto no es doloroso.
- Movilización: Se le animará a levantarse de la cama y caminar tan pronto como se sienta capaz, generalmente comenzando el día después de la cirugía (con asistencia al principio).
- Estancia hospitalaria: La mayoría de los pacientes permanecen en el hospital de 1 a 2 noches después de una tiroidectomía total. Esto puede ser más largo si hay alguna complicación o si sus niveles de calcio necesitan más tiempo para estabilizarse.
- Alta: Antes de irse a casa, su enfermero le dará instrucciones sobre el cuidado de la herida, los medicamentos que debe tomar (incluido el reemplazo de hormona tiroidea y posiblemente calcio/vitamina D) y los detalles para su cita de seguimiento.
¿Cuáles son los posibles riesgos y complicaciones?
Todas las operaciones conllevan algún riesgo. Su cirujano los analizará con usted en detalle. Para una tiroidectomía total, los posibles riesgos incluyen:

- Riesgos de la anestesia general: Son poco frecuentes y serán tratados por su anestesista.
- Sangrado (hematoma): Una acumulación de sangre debajo de la piel. Es poco común (alrededor de 1 de cada 100 casos) y suele ocurrir durante las primeras 12-24 horas. Si es importante, podría requerir volver al quirófano para detener el sangrado y eliminar la acumulación, ya que puede causar hinchazón y presión sobre la tráquea.
- Infección de la herida: Es poco frecuente (alrededor de 1 de cada 200 casos) y suele tratarse con antibióticos. Los signos incluyen aumento del enrojecimiento, dolor, hinchazón, calor o secreción en la herida.
- Cicatriz: Tendrá una cicatriz en el cuello. Por lo general, se coloca en un pliegue natural de la piel y se desvanece a lo largo de varios meses hasta convertirse en una línea fina.
- Cicatrización anormal (queloide o hipertrófica): Algunas personas pueden desarrollar una cicatriz engrosada, elevada o roja. Esto es más común en ciertos tonos de piel, pero generalmente es raro.
- Entumecimiento alrededor de la cicatriz: Es común y suele mejorar con el tiempo, aunque puede persistir una pequeña zona de entumecimiento.
- Tirantez en el cuello: Esta sensación es común y suele desaparecer en semanas o meses.
- Seroma: Una acumulación de líquido claro debajo de la cicatriz. Por lo general, se resuelve por sí solo, pero ocasionalmente puede ser necesario drenarlo con una aguja.
- Cambio de voz (disfonía):
- Ronquera/debilidad temporal: Es relativamente común (hasta el 10% de los pacientes) y puede deberse a hematomas en los nervios de la laringe (nervios laríngeos recurrentes), hinchazón o irritación por el tubo de respiración. La voz suele recuperarse en unos días o semanas, pero a veces puede tardar hasta 6 meses.
- Lesión permanente del nervio laríngeo recurrente: El daño a uno de los nervios laríngeos recurrentes ocurre en aproximadamente el 1% de los casos (1 de cada 100). Esto puede resultar en una voz permanentemente ronca, débil o entrecortada. A menudo, la otra cuerda vocal puede compensar con el tiempo.
- Lesión bilateral (ambos lados) del nervio laríngeo recurrente: Es extremadamente rara pero muy grave, ya que puede afectar la respiración y puede requerir un tubo de respiración temporal o permanente en el cuello (traqueostomía).
- Lesión del nervio laríngeo superior: Este nervio afecta la capacidad de proyectar la voz, alcanzar tonos altos y puede hacer que la voz suene "inestable". La lesión temporal ocurre en aproximadamente el 6% de los casos y generalmente se recupera en unos 4 meses. Esto es particularmente importante para los usuarios profesionales de la voz (cantantes, profesores, etc.) para discutirlo con su cirujano. Si los problemas de voz persisten, puede ser útil la derivación a un logopeda o a una clínica de voz especializada.
- Bajo nivel de calcio en sangre (hipocalcemia) debido a hipoparatiroidismo:
- Las glándulas paratiroides controlan los niveles de calcio. Durante una tiroidectomía total, su suministro de sangre puede verse afectado temporal o permanentemente, o una o más glándulas podrían ser eliminadas o dañadas inevitablemente.
- Hipoparatiroidismo temporal: Es común después de una tiroidectomía total (hasta el 30% de los pacientes). Las glándulas paratiroides restantes suelen recuperar su función, a menudo en un plazo de 6 a 8 semanas. Durante este tiempo, deberá tomar suplementos de calcio y vitamina D.
- Hipoparatiroidismo permanente: Ocurre en aproximadamente el 5% de los pacientes (1 de cada 20) después de una tiroidectomía total. Significa que las glándulas paratiroides no se recuperan y deberá tomar suplementos de calcio y vitamina D de por vida. Se necesitarán análisis de sangre regulares para controlar sus niveles de calcio. Los síntomas de niveles bajos de calcio incluyen hormigueo en los labios, dedos de las manos o de los pies, calambres musculares o espasmos. Debe informar estos síntomas a su equipo médico de inmediato.
- Dificultad para respirar o tragar: Es poco frecuente, pero puede ocurrir debido a hinchazón, un hematoma o, muy raramente, una lesión nerviosa.
- Rigidez/dolor en el hombro: Si se realiza una disección de cuello (extirpación de ganglios linfáticos) junto con la tiroidectomía, existe un pequeño riesgo de lesión del nervio accesorio, lo que puede afectar el movimiento del hombro y causar dolor o rigidez. La fisioterapia puede ayudar.
Perspectiva a largo plazo
- Terapia de reemplazo de hormona tiroidea de por vida: Después de una tiroidectomía total, su cuerpo ya no producirá hormonas tiroideas. Necesitará tomar una tableta diaria de reemplazo de hormona tiroidea llamada Levotiroxina (T4) por el resto de su vida.
- Este medicamento reemplaza la hormona que su tiroides solía producir y es esencial para su salud y bienestar.
- Su médico de cabecera controlará sus niveles de hormona tiroidea mediante análisis de sangre regulares (midiendo la TSH - Hormona Estimulante de la Tiroides) y ajustará su dosis de Levotiroxina según sea necesario para mantener sus niveles en el rango correcto.
- Si su cirugía fue por cáncer de tiroides, su especialista podría apuntar a un nivel específico de TSH (a menudo suprimido) como parte de su tratamiento continuo.
- Suplementos de calcio y vitamina D: Si desarrolla hipoparatiroidismo permanente, necesitará tomar suplementos de calcio y vitamina D de por vida. Será necesario un control regular de sus niveles de calcio en sangre.
- Seguimiento: Tendrá citas de seguimiento regulares con su cirujano y/o endocrinólogo, especialmente si su cirugía fue por cáncer.
- Exención de recetas: En Inglaterra, los pacientes que requieren Levotiroxina de por vida para el hipotiroidismo o tratamiento para el hipoparatiroidismo permanente tienen derecho a recetas gratuitas para todos sus medicamentos. Puede obtener un certificado de exención de su médico de cabecera.
- La mayoría de las personas llevan una vida plena y activa después de una tiroidectomía total una vez que sus niveles hormonales se estabilizan con la medicación.
Recuperación y regreso a las actividades normales
Cuidado de la herida:
- Recibirá instrucciones específicas sobre cómo cuidar su herida.
- Si se utilizó pegamento quirúrgico sobre puntos de sutura absorbibles, por lo general puede ducharse al día siguiente de la cirugía. Seque la zona dando toques suaves; no frote. El pegamento se desprenderá gradualmente por sí solo.
- Si se utilizaron Steristrips (cintas adhesivas), intente mantenerlas secas durante aproximadamente una semana, o según le indiquen. Es posible que se caigan por sí solas o que se retiren en su cita de seguimiento.
- Una vez que la herida haya sanado y se hayan retirado los apósitos o el pegamento, puede masajear suavemente la cicatriz con una crema hidratante sin perfume (por ejemplo, E45, aloe vera o crema de caléndula) para ayudar a suavizarla.
- Comuníquese con su médico o con la unidad hospitalaria si nota signos de infección: aumento de enrojecimiento, dolor, hinchazón, calor o cualquier secreción de la herida.
Reposo y actividad:
- Tómelo con calma durante las primeras semanas mientras su herida en el cuello sana.
- Evite actividades extenuantes, levantar objetos pesados y el ejercicio vigoroso hasta que su cirujano le indique que es seguro (generalmente al menos de 2 a 4 semanas, posiblemente más tiempo dependiendo de su trabajo y su recuperación).
- Es posible que al principio sienta rigidez en el cuello. Los ejercicios suaves de cuello, recomendados por su cirujano o un fisioterapeuta, pueden ayudar a mejorar el movimiento y reducir la rigidez una vez que haya comenzado la cicatrización.
- Regreso al trabajo: Esto depende de su trabajo y de cómo se recupere. La mayoría de las personas necesitan alrededor de dos semanas de baja laboral, a veces más si el trabajo es físicamente exigente o si hubo complicaciones. Su hospital puede proporcionarle un justificante médico para el período inicial, y debe consultar a su médico de cabecera si necesita más tiempo de baja.
- Conducción: Hable con su cirujano sobre cuándo es seguro volver a conducir. Debe ser capaz de girar la cabeza cómodamente y realizar una frenada de emergencia.
Citas de seguimiento:
- Tendrá una cita ambulatoria, generalmente unas semanas después de su cirugía. Su cirujano revisará su herida, hablará sobre los resultados del examen de la glándula tiroides (informe de patología) y comprobará sus niveles de hormonas y calcio.
- Si su cirugía fue por cáncer, se hablará sobre tratamientos adicionales o planes de seguimiento.
- Necesitará análisis de sangre continuos para controlar su reemplazo de hormona tiroidea y sus niveles de calcio (si corresponde).
La vida después de una tiroidectomía total
Adaptarse a la vida después de una tiroidectomía total implica algunos aspectos clave:
- Medicamentos: Es fundamental tomar sus tabletas de levotiroxina todos los días según lo prescrito. Por lo general, es mejor tomarlas a la misma hora cada día, a menudo por la mañana con el estómago vacío. Si también necesita calcio/vitamina D, siga cuidadosamente las instrucciones de su médico con respecto al horario y la dosis.
- Control regular: Asistir a las citas para análisis de sangre y chequeos es importante para asegurarse de que las dosis de sus medicamentos sean correctas y de que se sienta bien.
- Bienestar emocional: Si su cirugía fue por cáncer, afrontar el diagnóstico y el tratamiento puede ser un desafío. Su equipo médico, las enfermeras especialistas y las organizaciones de apoyo al paciente pueden ofrecerle ayuda.
- Grupos de apoyo: Organizaciones como la British Thyroid Foundation y Macmillan Cancer Support pueden proporcionar información, consejos y apoyo valiosos para los pacientes y sus familias.
Con la medicación y el seguimiento adecuados, la mayoría de las personas que se han sometido a una tiroidectomía total pueden esperar llevar una vida normal, saludable y activa.
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